La valiha es el instrumento característico de Madagascar, pero sus orígenes probablemente estén situados en Indonesia. Inicialmente, pertenecía a la familia de los idiófonos, ya que no tenía cuerdas ajenas al propio cuerpo del instrumento. Para su construcción original, y para la de los instrumentos similares indonesios, se toma una sección de bambú sobre la que se practican cortes longitudinales, extrayendo varias tiras a lo largo del tubo. Estas, ayudadas por unas abrazaderas, permanecen fijadas en sus extremos, y se tensan hasta conseguir la afinación deseada, gracias a unos puentes en forma de cuña que sirven como afinadores.
Modernamente la valiha lleva cuerdas metálicas, por lo que se la considera un cordófono. Existen diferentes modelos que miden desde 40 cm., hasta casi 2 metros. En la actualidad los modelos diatónicos conviven con los cromáticos que pueden llevar hasta 20 cuerdas y estar fabricados sobre una estrecha caja de madera, con tapas paralelas. El sistema de ejecución es similar a las arpas/psalterios del medioevo europeo, es decir, con una mano frente a otra, actuando cada una sobre un juego de cuerdas diferentes.
El ejemplar expuesto, fabricado en Madagascar hacia 1985, conserva un formato tradicional en cuanto a la caja cilíndrica y al bambú como material estructural, pero incorpora cuerdas de acero.