Se trata de un aerófono cuya fuente de sonido parte de los labios humanos y cuyo tubo se remata con un pabellón amplificador. Se tiene noticia de que las primeras trompetas representadas por el hombre se remontan al antiguo Egipto. Hay una procesión en los frisos de la tumba de la reina Hatshepsut, en Tebas (1480 a.C.). Los romanos también utilizaron este instrumento, aunque inicialmente su tubo era recto, al igual que el del añafil de los árabes. Se puede decir que hasta el siglo XV no se empiezan a fabricar instrumentos con el tubo doblado sobre sí mismo, siendo así mucho más fácil de manejar. Las primeras válvulas o pistones no aparecerán hasta principios del siglo XIX. El ejemplar expuesto a la izquierda procede de Ámsterdam, y su fecha de fabricación es 1980, el otro ejemplar procede de Polonia.